Castigo “ es la pena que se impone a quien ha cometido un delito “. El hombre es el producto de la interacción de su genoma con el medio ambiente desde su etapa embrionaria, pero el hombre no escoge su genoma ni tampoco es responsable por el medio ambiente en que se desarrolla, que por diversas razones puede ser socialmente perjudicial. Esta combinación , en menor o mayor grado, ejerce una influencia decisiva en el comportamiento del ser humano, es por eso que a la hora de una sanción lo expuesto actúa como un atenuante, sin excluir la noción del castigo.
Cuando se comete un delito hay dos agentes involucrados, uno es el victimario y el otro es la víctima. Desde una perspectiva macrosocial, el primero representa al individuo y el segundo a la sociedad, pero no solo a la sociedad del presente, sino también a la del futuro. Para que una persona sea enjuiciada y castigada tiene que haber cometido un delito. Vivimos en un Estado de Derecho y nuestro Código Penal, en su artículo número 13 indica “ para que una conducta sea considerada delito debe ser típica, antijurídica y culpable “. Colateralmente el hombre tiene acceso a la conciencia que es “ el conocimiento del bien y el mal “. Generalmente ambos elementos son determinantes: el primero en lo legal y el segundo en lo espiritual en el grado de responsabilidad de cada persona ante una determinada conducta.
Justicia “ es dar a cada uno lo que le corresponde, ya sea si es beneficioso o perjudicial para el mismo “. El Estado crea las leyes que regulan las actividades del hombre y su propósito es hacer justicia. En esta misión al cometerse un delito, el Estado decide el castigo, tomando en cuenta los factores mencionados; a veces la sociedad considera la sanción leve y otras veces severa. Frente a los asesinatos crueles, sádicos, etc. algunos Estados aplican la pena de muerte, en estos casos hay quienes protestan por el severo castigo al victimario, pero al no solidarizarse igualmente con las víctimas, cometen un acto de doble moralidad.
El hombre ha tenido la oportunidad a través de unos 5,000 años, de crear una humanidad en la que pudiera vivir en armonía consigo mismo y el medio ambiente, pero lo que ha creado es una civilización altamente técnica, socialmente injusta y con un medio ambiente cada vez más degradado, todo esto promovido por el individualismo a través de fanatismos políticos, económicos, religiosos, etc. En el momento de la sanción si el péndulo es menos severo habrá hecho énfasis en el individuo, de lo contrario lo hará en la comunidad. Le toca a cada Estado a través de sus jueces decidir la severidad de la sanción en cada caso particular. Hay juristas que piensan en eliminar la noción de castigo y que el reo solo debe estar recluido mientras se cumpla el proceso de resocialización, pero ¿ quién paga por las víctimas ?. La eliminación del castigo no impediría nuevos delitos y actuaría como un motivo impulsor hacia la delincuencia al fomentarlos.
“ Los delitos deben ser calificados y castigados según el daño infligido a la sociedad. ” Cesare Beccaria “.
Teódulo Moreno Peralta
Hay juristas que opinan “ para temas legales, la Constitución. Para la moral, la Biblia”. Al respecto indico la Biblia no es el único libro religioso, pero esta aseveración divorcia la ley de la moral, cuando se elabora una ley el motivo impulsor de la misma debe ser la moral, pero en qué moral estamos pensando, pues en la moral del realismo aristotélico que la describe como “ es moral todo lo que beneficia al Hombre y al medio ambiente y lo inverso es inmoral!. “ el que conmigo no recoge…derrama”, hasta cuándo vamos a estar derramando oportunidades para construir una Sociedad Mejor?. Divorciar la moral de la ley ha conducido al Cambio Climático, a la Contaminación Ambiental, al uso injusto de la riqueza mundial donde el 1% usufructúa el 99% de la misma, a la confrontación entre hombres, naciones, religiones, a la justicia selectiva, al clientelismo político etc. Teódulo Moreno Peralta
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