El arroz (Oriza sativa) es la planta que produce el grano que constituye la base de la dieta panameña y la de la tercera parte de la humanidad. En el proceso de su cultivo convive con una serie de plantas que compiten con el mismo, y a las cuales nosotros conocemos como malezas, las cuales tienen diversos métodos y medios de control. El Arroz Rojo Salvaje es una planta de arroz, que dentro de su diversidad genética cuenta con unos cuantos genes que normalmente producen plantas precoces y grandes, que se desgranan anticipadamente y que además producen granos que tienen el pericarpio de color rojo, éstos son generalmente quebradizos y tizosos; reduciendo la calidad molinera del producto y consecuentemente su precio de comercialización, perjudicando significativamente al productor. Este arroz tiene un grado de latencia, pueden sus semillas permanecer viables en un 90% después de dos años y además tener una longevidad de hasta 12 años. Hay variedades transgénicas resistentes a un herbicida llamado glufosinato en donde se controla hasta un 90% del Arroz Rojo Salvaje, pero el uso de plantas transgénicas implican problemas éticos, sanitarios, ambientales, biológicos etc..
Las células cancerosas en un organismo, por ejemplo en el hombre, son células humanas que han sufrido una transformación genética que hace de ellas células anormales y perjudiciales, aunque sigan siendo células humanas. La dificultad en el uso de quimioterapia en el control del cáncer consiste, básicamente, en la dificultad de matar o de evitar la reproducción de células humanas cancerosas, sin perjudicar el normal desarrollo de las células no cancerosas. El Arroz Rojo Salvaje presenta el mismo problema, que consiste en la dificultad de controlar químicamente el Arroz Rojo Salvaje sin dañar el arroz que no es rojo. Como se puede observar son dos problemas semejantes que tienen como principio de relación, la dificultad de aplicar ciertos controles en la solución de algunos problemas, en los cuales la frontera que separa lo normal de lo anormal, está dentro del umbral de una íntima semejanza fisiológica.
Teódulo Moreno Peralta
Nos dijo Schopenhauer que la fuerza que mueve al mundo es la voluntad, pero que la misma no está en función de la razón sino del deseo y terminó diciendo que el hombre no hace lo que la razón le dice sino lo que el deseo le impone, hacer lo que deseamos es lo espontáneo…hacer lo que debemos es producto de un esfuerzo llamado reflexión, la satisfacción del deseo puede o no coincidir con lo bueno, es decir hay deseos que son satisfechos por acciones hacia lo bueno y otros hacia lo malo, describiendo esto la realidad de la naturaleza humana, representada en el mundo que observamos y que socialmente no ha evolucionado lo suficiente, esto está demostrado en los niveles de pobreza y violencia en sus diferentes manifestaciones que se ven en gran parte del mundo actual. Antes de Schopenhauer ya había creado Kant su expresión " la razón moralmente legisladora", Kant le adiciona el término moral a la práctica de la razón cuando se trata de analizar la conducta humana y en el ind...
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